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Salud y Alegría

por: María Damiani

¿Está relacionada la espiritualidad con la salud?

Comparto con vosotros un artículo que me han publicado en la sección opinión de la web de noticias Vecinos. Diario Digital de Marbella, disponible desde el 25/11/2011 y reproducido en http://blogcienciacristiana.com/

Ya Shakespeare decía: “No hay nada bueno ni malo sino que el pensamiento lo hace así”. Y, en los últimos años, el ámbito de la investigación científica parece denotar un creciente interés en abordar qué relación existe entre el pensamiento, el bienestar y la salud física.

En una entrevista reciente, el psicólogo clínico barcelonés Rafael Santandreu sostiene que podemos mejorar nuestra vida cambiando los hábitos mentales. Santandreu apuesta en “El arte de no amargarse la vida” por aprender a perder el temor a las cosas, controlando el diálogo interno y adoptando una visión del mundo que nos permita disfrutar de la vida y nos proporcione armonía interior.



Hace unos años atrás yo tuve una experiencia que me demostró que existe una conexión entre el pensamiento y la salud.

En aquellos momentos me encontraba sumida en una gran depresión. La palabra depresión proviene del término latino depressus, que significa abatido o derribado. Y, en efecto, era desde esta perspectiva que enfocaba mi mirada hacia la vida. En poco tiempo esa visión errónea se empezó a manifestar en mi cuerpo al perder estabilidad y peso, así como en mis rasgos de carácter, en toda mi persona.

Hasta que un día comencé a reconocer la posibilidad de relacionarme espiritualmente con un ser superior o divino y, como resultado, empecé a sentirme más segura. Pude percibir que todo estaba dentro de mí, que se trataba de un cambio interno, en mi conciencia. Esta comprensión me permitió encontrar el verdadero sentido de ser feliz, cuya base fundamental reside en lo espiritual. Fue así como comencé a estar dispuesta a amar al mundo de una manera totalmente nueva.

Algo muy importante a considerar en este cambio mental fue la oración.

No se trató de una oración de petición o ruego sino de un reconocimiento de la posibilidad de establecer una relación con un Dios de amor que nos brinda sólo el bien; que de maneras tangibles nos ayuda a dominar los pensamientos erróneos e impulsos, ejerciendo un efecto transformador en nuestras vidas.

Herbert Benson, quien dirige el Instituto del cuerpo y de la mente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, ha venido estudiando desde hace treinta años el poder de la oración y su efecto sobre el cuerpo. Benson ha reportado cómo la oración y la meditación promueven la curación, y ha documentado mediante estudios de resonancia magnética nuclear del cerebro cómo se producen cambios físicos en el cuerpo cuando alguien medita u ora (http://www.massgeneral.org/bhi/basics/).

Compruébalo tú mismo. El bienestar mental propiciado por la oración y el desarrollo espiritual tienen un efecto profundo en los aspectos más fundamentales de nuestra vida.

*María Damiani es representante de la Ciencia Cristiana en España. Puedes obtener más información en: www.blogcienciacristiana.com

  • María Damiani escribe acerca de la salud y el bienestar desde una perspectiva espiritual y es Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana en España.